UN DESTELLO DE COLOR SONORO

ULTIMO DÍA DE EJECUCIÓN DE LA PIEZA
Imágenes generadas a través de Dron, Iván Saravia (cámara). Música de Betelgeuse – Miga 18. Tema Circe (Izvorni Kod)

PROCESO DE EJECUCIÓN COMPLETO
Creación de un video time-lapse con el proceso de creación de la pieza. Música de Naiflloop – Miga 4. Tema Dancing (Between)

 

UNA EXPLOSIÓN DE COLOR Juan de la Cruz

Desde hace bien poco, se ha alojado una nueva inquilina en las calles de Alhama de Murcia. Se trata de una niña sonriente que ha inundado de luz el centro de la localidad con su alegría y colorido. Pese a su obligada bidimensionalidad, parece querer salir de la pared rompiendo el silencio del frio muro que habita. Solo hay que pararse detenidamente y escuchar como se entremezclan los sonidos del tintineo de los cascabeles y el canto del ave que posa sobre su hombro izquierdo.

Candela, que es el nombre de la niña, y el abejaruco que la acompaña, despliegan un estallido de color entre su pelaje y el traje de Bufón que la viste, magnífica representación de esta festividad que tiene lugar en Alhama el primer fin de semana de Mayo de cada año. En ella, los vecinos sacan los conocidos MAYOS a las calles, peleles de trapo que recrean escenas costumbristas o que critican ciertos aspectos de la vida social y política de la actualidad. A su vez, una multitud de alhameños y foráneos, engalanados con trajes tan variopintos como el de nuestra pequeña musa, recorren las calles entre música y bailes, visitando cada esquina del pueblo donde se encuentra cada una de estas escenas populares creadas por los propios vecinos del pueblo.

La juventud de nuestra protagonista, probablemente se deba, a los tan solo dos años que hace de la declaración de interés turístico nacional de esta festividad, aunque el origen de los muñecos de trapo se pierda en la noche de los tiempos. Aquí, en Alhama de Murcia, se cuenta que fue durante la invasión napoleónica, a principios del siglo XIX, cuando algunos vecinos decidieron hacer burla de los soldados franceses recurriendo a estos peleles, pero su antigüedad es mayor, enlaza con festividades romanas y quién sabe con qué creencias o celebraciones anteriores, cuando el ser humano aún recordaba la larga glaciación y celebraba en mayo el fin del invierno.

Desde hace bien poco, esta colosal niña sonriente que nos mira desde las alturas, nos recuerda todo el año que hay motivos suficientes para vestir la vida de música y color, para salir a la calle a bailar y disfrutar del mismo modo que cuando escuchamos el sonido de los cascabeles el primer fin de semana de Mayo de cada año.

 

DOCUMENTACIÓN GRÁFICA


Técnica:
Pintura mural, pintura, streetart, urbanart, time-lapse, animación, video

En colaboración con:
Concejalia de calidad urbana del Ayto. de Alhama de Murcia, betelgeuse - miga18 y Naiflloop - miga4 (música), Iván Sarabia (cámara dron) y Juan de la Cruz (texto)

Localización: ESPAÑA